¿Quiere hacer propiedad horizontal en su casa? Esto es lo que debe saber
En términos sencillos, la propiedad horizontal permite que cada persona sea dueña de un inmueble privado -como un apartamento, una casa, un local o un parqueadero, según sea el caso-, mientras comparte la propiedad sobre determinadas zonas comunes del edificio o conjunto, como escaleras, pasillos, ascensores, jardines y otras áreas destinadas al uso colectivo. Para regular esto, en Colombia existe el régimen de propiedad horizontal, establecido principalmente por la Ley 675 de 2001.
La ley también establece derechos y deberes. Los propietarios pueden usar y disfrutar su inmueble y las zonas comunes de acuerdo con su destinación, pero deben respetar los derechos de los demás y cumplir las obligaciones económicas y las normas establecidas en el reglamento de propiedad horizontal.
Pero, ¿qué ocurre cuando se trata de una casa de dos pisos y el propietario quiere vender uno de ellos? En estos casos, la propiedad horizontal puede ser una alternativa para individualizar jurídicamente las unidades privadas y permitir que cada una tenga su propia matrícula inmobiliaria.
Por ejemplo, si una persona es propietaria de una casa de dos pisos y quiere vender únicamente el segundo, no basta con hacer un acuerdo de compraventa. Es necesario revisar las condiciones físicas y jurídicas de la casa y, cuando corresponda, someterlo al régimen de propiedad horizontal. De esta manera, cada piso puede quedar identificado como una unidad privada independiente, mientras algunos elementos de la construcción o del terreno pueden conservar el carácter de bienes comunes.
El proceso requiere cumplir una serie de requisitos. Entre ellos está la elaboración de los documentos técnicos y jurídicos que permitan establecer cuáles son las áreas privadas y cuáles las comunes, así como la definición de los coeficientes de copropiedad. También se debe elaborar el reglamento de propiedad horizontal, documento que establece las reglas para la administración, el uso de las zonas comunes, los derechos y las obligaciones de los propietarios.
Una vez cumplidos los requisitos correspondientes, el reglamento debe elevarse a escritura pública y registrarse ante la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos. Este paso es fundamental porque permite que la división quede formalizada jurídicamente.
Es importante destacar que cada caso puede ser diferente y que este es solo un ejemplo de propiedad horizontal aplicada a una vivienda. Las condiciones del predio, las normas urbanísticas del municipio, la forma en que está construida la vivienda y la situación jurídica del inmueble pueden determinar los trámites que deben realizarse.
De esta manera, construir una propiedad horizontal es un proceso que puede requerir tiempo y la intervención de diferentes profesionales. Dependiendo de las características del inmueble y de los trámites que deban realizarse, pueden participar arquitectos, ingenieros y profesionales del área jurídica, así como la Curaduría Urbana o la autoridad municipal competente. La revisión de los planos, las condiciones de la construcción, las normas urbanísticas y la documentación del inmueble son algunos de los aspectos que deben tenerse en cuenta antes de formalizar la propiedad horizontal.