La importancia de los jardines para el bienestar emocional
El contacto con la naturaleza (por pequeño que sea) influye de manera directa en el estado emocional de las personas, pues estar con plantas transmite tranquilidad, descanso y reduce el estrés del día a día. De ahí la importancia de contar con un jardín o patio en el interior del hogar.
De hecho, expertos afirman que los espacios verdes ayudan al cerebro a recuperarse de la fatiga, mejorando la concentración y fomentando la creatividad. Así como también produce una satisfacción propia, ya que cuidar y sembrar plantas puede ser una actividad gratificante que está relacionada con la buena salud mental.
Asimismo, hacer actividades de jardinería aumenta la felicidad, ya que la naturaleza promueve la producción de endorfinas y dopamina, promoviendo sensación de bienestar.
Por su parte, la exposición al sol también es un punto a destacar ya que las personas fortalecen los huesos mientras estimulan la producción de vitamina D, esencial para la absorción de calcio y fósforo.
Además, la luz solar también mejora el estado de ánimo, fortalece el sistema inmunológico y es vital para que las plantas realicen la fotosíntesis, produciendo el oxígeno que necesitamos.
Otros beneficios de tener un jardín:
-Aumenta la actividad física: por pequeño que parezca, el mantenimiento y adecuación de un jardín, aunque sea pequeño, implica movimiento y con esto salud física que contribuye al bienestar en general.
-Mejorar la calidad del aire en el espacio: las plantas oxigenan y filtran el aire, creando un ambiente interior más puro y saludable. Un ambiente físico más sano contribuye directamente a un mejor estado mental y emocional.
De esta manera, integrar jardines y patios interiores en el hogar es una alternativa que no solo crea armonía en las casas, sino que también participan de forma terapéutica en el bienestar mental y emocional de las personas.