CINCO GRAVES ERRORES

22-12-2014 | Antes de iniciar una obra se recomienda hacer un diagnóstico del plano, entorno y materiales a usar.

De todos las fallas que puede tener una edificación, se ha demostrado que son las patologías de las estructuras las más difíciles y costosas a la hora de reparar. Además, dependiendo de su nivel de gravedad, el inmueble tendría que ser evacuado para evitar tragedias como las del edificio ‘Space’ en Medellín. 

 

Si la vivienda aún no se ha construido, lo recomendable es solicitar la asistencia de un profesional para que realice un diagnóstico del terreno, los planos y del tipo de materiales que se van a utilizar en el proceso. 

 

Pero si usted ya está habitando el inmueble y tiene ciertas dudas acerca de la seguridad del mismo, lo mejor es tomar medidas de inmediato y hacer la revisión antes de que suceda un accidente en el que los miembros de su familia pueden resultar lastimados. 

 

Lo anterior porque, según el arquitecto Eduardo Quintero Hernández, es importante conocer las causas de los daños antes de hallarles solución. 

 

El problema de la estructura puede estar desde el proyecto, indica el profesional. “Son errores de concepción, de diseño o cálculo del proyecto. Estos se pueden prever para minimizar el daño”. 

 

En este nivel de errores, asegura Quintero, puede identificarse una falla en la capacidad de carga del suelo de la cimentación. 

 

Por otra parte, la falta de datos acerca del terreno en el que se piensa construir puede acarrear en riesgos geoténicos, explica el arquitecto. 

 

“No se puede iniciar una obra si no tienen conocimientos previos del terreno o si no sabe interpretarlos. También es necesario saber cómo los cambios climáticos afectan la zona en donde se piensa construir”, indicó.

 

Otro tipo de errores se cometen en el momento de la construcción, que responden a un deficiente control de calidad. Por tanto, en principio son evitables.

 

En este punto se debe prestar especial atención con la calidad de los materiales, en especial los hormigones. 

 

“En casos que he analizado me he encontrado con materiales de resistencia inferior a la requerida en el proyecto. Hay quienes contratan a constructores empíricos que cometen el error de recomendar al dueño de la vivienda que compre otro tipo de materiales cuando, por ejemplo, las varillas se agotan. Eso pone en riesgo al estructura como tal”, explicó Quintero. 

 

Por último, el arquitecto asegura que no se pueden obviar las afecciones del entorno a la cimentación que tienen su origen en la actividad del hombre y por tanto no son previsibles en proyecto.

 

“Es imposible prever en el proyecto inicial modificaciones futuras y menos aún del entorno. Sin embargo muchos de estos problemas se evitarían de considerarse adecuadamente cuando se proyectan esas actuaciones posteriores. Es el caso de excavaciones, túneles o edificios de nueva construcción en las proximidades de edificios existentes. Es decir, muchas veces estaríamos ante defectos del proyecto de la actuación posterior, cuyas consecuencias se ven en preexistentes próximos”, puntualizó.

 

ARQUITECTURA

El uso de materiales de mala calidad o una mala formación de la estructura puede provocar que el edificio termine ladeado o que finalmente se desplome.

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